El 45% de las empresas han vuelto a los coworking en el modelo híbrido.


  • El 39% de las empresas están ya en formato presencial y solo el 16% sigue teletrabajando.
  • Los días más ‘solicitados’ para ir presencialmente son martes, miércoles y jueves.
  • El 62,2% de empleados y directivos prefieren el modelo de trabajo híbrido para la vuelta a la oficina.

El teletrabajo ha llegado para quedarse en cualquiera de sus fórmulas y el modelo híbrido parece ganar adeptos. Este modelo no es más que la fusión del trabajo presencial y remoto: permitir el teletrabajo dónde y cuando el trabajador decida, ya sea en su hogar y/o oficina compartida (#coworking). Es de general opinión que esta es la mas adecuada para aunar flexibilidad, productividad, felicidad en el trabajo y otorgar la socialización mínima necesaria.

“La mayoría de los empleados optaría por trabajar a distancia unos días y otros días acudir a la oficina para combinar así lo bueno de cada fórmula laboral, como la flexibilidad horaria y la reducción de los desplazamientos y al mismo tiempo que se fomenta la socialización y el sentimiento de pertenencia.”

Tras el estallido de la pandemia de la Covid-19, Mireia Las Heras, profesora del Departamento de Dirección de Personas en las Organizaciones en IESE Business School, analizó la implantación del teletrabajo en 11 países, incluido España y hubo un dato que le sorprendió: en todos los grupos de edad el deseo de trabajar en remoto era muy similar. Ese deseo reflejaba el modelo híbrido como opción preferida: el 36% de los empleados prefería trabajar desde casa tres días a la semana y el 32%, solo dos días. Únicamente el 12% trabajaría siempre en remoto y un 4%, nunca.

Un estudio de IESE Business School asegura que el 36% de los empleados prefiere trabajar desde casa tres días a la semana y el 32%, solo dos días. Únicamente el 12% trabajaría siempre en remoto y un 4%, nunca.

Las ventajas del modelo híbrido de trabajo

No tener que desplazarse hasta la oficina ni disponer de un horario fijo y conseguir una mayor flexibilidad para conciliar son algunas de las ventajas de trabajar en remoto, explica Las Heras. El modelo híbrido lo permite, además de facilitar el contacto personal en un espacio físico. “La gente quiere ir dos o tres días a la oficina para sociabilizarse. El problema aparece en el momento en el que los empleados se sienten atados a que esa presencialidad se dé cada día”, advierte la docente de IESE Business School.

A la gran mayoría de los empleados le parece bien que haya cierta fluidez, es decir, que se pueda teletrabajar dos o tres días a la semana y que esto varíe siempre que pueda combinarse con el trabajo en la oficina”

Para esta experta hay una necesidad de interactuar y también del llamado “efecto terapéutico de cerrar la puerta”, es decir, de alejarse física y psicológicamente del entorno laboral. Además, la experta recomienda “no poner trampas” y crear fronteras cuando se trabaje en remoto como contar con rutinas de conexión y desconexión, evitar el multitasking y las interrupciones, disponer de un horario que se adapte al cliente y al empleado y establecer rutinas de comunicación.

Trabajar en remoto, la opción elegida durante la pandemia

En España, el teletrabajo se adoptó a marchas forzadas debido a la situación derivada de la pandemia. “En 2019, solo un 4,8% de la población activa estaba en un modelo real de teletrabajo. Esas empresas se habían planteado teletrabajar y habían hecho un tránsito cultural y logístico, pero el resto estaban trabajando de forma presencial en presencial o con un modelo híbrido, impulsado sobre todo por la conciliación familiar”, explica la socióloga Alicia Aradilla, autora de Teletrabajar bien (Ed. Diana, 2020).

En 2019, solo un 4,8% de la población activa estaba en un modelo real de teletrabajo. En 2020, se pasó a un 34% de empleados teletrabajando, según un estudio realizado por el Laboratorio de Análisis y Evaluación de Políticas (IvieLAB), del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

En abril de 2020, durante el confinamiento estricto, se pasó a un 34% de empleados teletrabajando, tal y como publicó un estudio realizado por el Laboratorio de Análisis y Evaluación de Políticas (IvieLAB), del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). “O las empresas se adaptaban, o tenían que parar con la actividad y la economía no se lo permitía. Esto ha creado tensión y muchos trabajadores prefieren volver a la oficina porque trabajar en remoto ha desequilibrado otros aspectos de su vida. Y porque la experiencia de teletrabajar la relacionan con la vivida durante el confinamiento”, ahonda Aradilla. 

Muchos trabajadores prefieren volver a la oficina porque trabajar en remoto ha desequilibrado otros aspectos de su vida. Y porque la experiencia de teletrabajar la relacionan con la vivida durante el confinamiento”

La autora de Teletrabajar bien insiste en la importancia de distinguir entre llevarse trabajo a casa y trabajar en remoto, ya que requiere crear un espacio que se adecue a la nueva situación en términos tecnológicos y de ergonomía, con características y condiciones que favorezcan el rendimiento y la gestión emocional, además de tener en cuenta todas aquellas circunstancias que ahonden la brecha de género o las desigualdades sociales.

via lavanguardia.com